jueves, 8 de agosto de 2013

Al Faro

Cuando estaba allá por Manchester hace unos meses que parecen años, escribí una entrada sobre lo que me estaba costando leer Al Faro (To the Lighthouse) de Virginia Woolf y cómo ver el mar de Blackpool me ayudó a sumergirme en el libro. Si no sabes de qué estoy hablando, pincha aquí.
Pero no conseguí terminarlo y me quedé en la página 70, más perdida que Wally en sanfermines.
Lo retomé hace dos semanas, vuelta a empezar, diciéndome que esta vez sí, que el truco está en leer un número de páginas fijo (10, 20, 30... las que sean) todos los días. 
Funcionó. 
A veces una tiene que forzarse un poco, a veces hay que esperar al momento oportuno y otras, hay que hacer las dos cosas. 
Justo de eso trata este post: de lo que se repite, del tedio, de lo que va y vuelve, de los recuerdos y de los sueños, de la forma y el fondo. De Al Faro.

En concreto, de una forma que utiliza Virginia Woolf con bastante frecuencia:

Attended with the creaking of hinges and the screeching of bolts, the slamming and banging of damp-swollen woodwork, some rusty laborious birth seemed to be taking place, as the women, stooping, rising, groaning, singing, slapped and slammed, upstairs now now down in the cellars.

Toda la frase tiene un ritmo que se aprecia incluso aunque no se conozca el lenguaje, por las comas, por los tiempos verbales (stooping, rising, groaning, singing // slapped, slammed), introduce una sonoridad en el texto casi de poesía. Y al final incluye esa expresión que se desdobla incluso "físicamente": upstairs now / now down. Si mis conocimientos de retórica no me fallan, diría que nos encontramos, pedantes amigos míos, ante una concatenación. 
Concatenar es encadenar. 
Y eso es precisamente lo que hace la autora durante todo el libro: ir encadenando paisajes, palabras dichas en voz alta, pensamientos (unos conscientes y otros inconscientes), percepciones.
La sensación al acabar el libro es de haber flotado sobre el mar de las emociones de los personajes, donde no hay respuestas seguras ni tipologías claras, el protagonismo varía y el tiempo se ralentiza, la vida es un ir y venir a ningún sitio y el sueño de viajar al faro no es más que una excusa para seguir adelante. 
Concatenar es también contrastar (upstairs - down). Un contraste que se produce al mismo tiempo: now. Lo que sentimos, lo que pensamos, no es una única cosa en un momento concreto: somos varios en un mismo cuerpo que se enfrentan a los otros cuerpos y sus diversas personalidades. 

... two opposite things at the same time; that's what you feel, was one; that's what I feel was the other, and then they fought together in her mind

Concatenar es una de las expresiones más simples del pensamiento. Es crear una secuencia, es relacionar, es un juego de palabras. Pero posee toda la complejidad del psicoanálisis con la fuerza de la poesía. 
El fondo y la forma, en Virginia Woolf como en cualquier artista, no pueden darse por separado. La experimentación técnica tiene una razón de ser. La habilidad en la escritura, la intuición en la selección de las palabras, la lírica en la descripción, es inseparable de los temas que trata. 
Un último apunte: la concatenación se hace sin coma intermedia. Podría ser: upstairs now, now down. 
No sé si la ausencia del signo ortográfico es normal en inglés; prefiero pensar que es un reflejo también de la ausencia. 
Enfermedad de los meláncolicos, de los que miran al mar, de los que siempre sienten que faltan palabras por escribir, por decir o a quien decirlas, escribirlas.


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