viernes, 21 de octubre de 2011

Salvaje

En un post reciente escribí sobre los videoclips de Spike Jonze y describía el interés de este director por plasmar en ellos la desorientación de la adolescencia. Pues bien, en Where The Wild Things Are (no me gusta el título en la traducción española, Donde Viven los Monstruos, 2009) vuelve a tratar este tema desde el punto de vista de un niño de unos nueve años que, cansado y angustiado por su situación familiar, huye de su casa. Max (Max Records), el protagonista de la película, tiene todo un mundo en su interior. Un mundo creado por él mismo, en el que la única regla es su propia imaginación. Pero, ¿de qué se nutre la imaginación? de una compleja sustancia compuesta de realidad, sueños, esperanzas, desgarrones y miedos. Los seres que habitan en ese mundo son salvajes, toscos, divertidos y, a veces, hacen llorar. 

Aquí se puede apreciar el trabajo de Lance Acord, que fue el director de fotografía 
en las películas anteriores de Jonze y en algunas de Sofia Coppola y cuya
 obra merece un post para él solo. 

El inicio de la película es sobrecogedor. El primero es un plano subjetivo rodado cámara en mano: alguien corre como loco por las escaleras. Spike Jonze pone al espectador en el punto de vista del niño a través del cual se narrará la historia, quiere que nos identifiquemos con él, que sintamos la emoción que siente un chaval persiguiendo a un perro o jugando solo en la nieve y que nos entristezcamos igual que él cuando su hermana le ignore y que compartamos su rabia cuando uno de sus amigos nos destroce nuestro iglú, nuestro refugio, que tanto esfuerzo había costado construir. Llevamos solo diez minutos de película, estamos totalmente sumergidos en el personaje, comprendemos sus conflictos y ya hemos hecho un recorrido emocional inimaginable en una película de fantasía. Jonze ha derribado el primer prejuicio de la película mostrándonos que Where The Wild Things Are no es una historia infantil ni un cuento de hadas al estilo Disney (en el peor de los sentidos). Poco a poco, va abriendo la mente del espectador o, más bien, la va adaptando a la de un inteligente y sensible niño de nueve años incapaz de asumir que las cosas no son como le gustarían. Y, durante 101 minutos, nos hacemos pequeños de nuevo, gritamos, pataleamos, creemos en lo inverosímil y jugamos.

También bailamos una danza salvaje en mitad de un bosque. Somos animales. Aullamos. Nos herimos unos a otros. Corremos sin parar en una carrera frenética que es a veces una huida y a veces el único camino de volver a casa. La banda sonora de Where The Wild Things Are crea un mundo propio, un espacio habitable; se nota la experiencia del director en los videoclips. Utiliza la música no solo como mero acompañamiento, sino que expresa emociones que, de otra forma, serían difíciles de transmitir. Como al final de la película, por ejemplo, cuando todos aúllan al unísono. No hacen falta palabras. Los salvajes se entienden entre ellos.

Si aún no os he convencido para ver la película, dejo aquí el trailer cuya música, por cierto, es de Arcade Fire. Sí, los del cortometraje aquél.


En algunas partes de la película donde la música tiene mayor presencia, no he podido evitar pensar en una canción de una banda venezolana muy joven, que está de gira por Estados Unidos y a la que admiro: La Vida Boheme. La canción a la que me refiero es la de El Buen Salvaje. Al igual que sucede con algunas de las canciones de Where The Wild Things Are, me suena como a una especie de himno, un grito de furia y liberación, espontáneamente coreado por un grupo de niños no incomprendidos, sino incapaces de comprender. 

Os dejo aquí la canción de El Buen Salvaje para que juzguéis por vosotros mismos. La Vida Boheme ha sido recientemente nominada a Mejor Nueva Banda del Mundo por MTVIggy. Si os gusta, podéis votarla en este enlace.


Y os dejo la canción de Animal, del soundtrack de la película, de Karen O and the Kids.



He leído algunas críticas de FilmAffinity porque esta película me ha gustado muchísimo, así que quiero saber qué piensan otras personas. Le dan un 6,1 pero yo creo que se merece más. Es difícil que guste a los detractores de la fantasía y a quienes no traguen lo que huela a indie pero creo que por encima de eso, es una buena película.

La última aportación de Spike Jonze al mundo audiovisual salió a la luz hace poco en el blog de Filmin. Se trata de un vídeo animado en stop-motion que el director ha realizado con Olympia Le-Than, diseñadora de bolsos, complementos... hechos por ella misma. Pero también hace tapas de libros y, ahora, muñequitos de fieltro para el cortometraje Mourir Auprès De Toi (Jonze, 2011). En la página web de Le-Than podéis ver un poquito del making off.

Y, hablando de websites, os recomiendo que visitéis la página web de Where The Wild Things Are. Hay una pestaña de juegos donde se pueden hacer puzzles de tres niveles de dificultad, tirar bolas de barro a los monstruos... Back to childhood!

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