miércoles, 5 de enero de 2011

Entre Dublín y Nueva York

Hace escasas horas, he terminado el libro Dublinesca, de Enrique Vila-Matas. Se podrían comentar muchísimos aspectos de esta novela pero yo me he centrado en la reflexión que hace el autor sobre la propia literatura. Es difícil plasmar todo lo que dice Vila-Matas sin escribir las 325 páginas del libro, así que os animo a que le leáis a él directamente. Merece la pena.

A través del personaje de Samuel Riba, el autor recuerda una idea de Julien Gracq sobre cuáles son los cinco elementos imprescindibles en la novela del futuro: “intertextualidad; conexiones con la alta poesía; conciencia de un paisaje moral en ruinas; ligera superioridad del estilo sobre la trama; la escritura vista como un reloj que avanza”. Después de pensar sobre esto, el personaje se acuerda de Pessoa y de que éste recomendaba eliminar las teorías al escribir una novela. Riba decide acabar con las teorías.Tras la ruptura, aparece una etapa de desorientación, en la que se encuentra la sociedad y la literatura actual. Esta desorientación se plasma en Dublinesca en la imagen de Riba en un puente “… siente que está en el centro mismo del imaginario puente que une las dos épocas”. En un momento dado se describe en concreto el recuerdo de Riba en el puente de Brooklyn. “… Es como meterse en otro mundo”. A un lado las grandes hazañas y la vida corriente al otro, la época de la imprenta frente a la época de google, la vida real detrás y los sueños delante, y uno, en medio de toda esa división.

Si el escritor ha de poseer el talento necesario para recoger y plasmar esta emoción, cree el autor, al lector también se le puede exigir talento. Un talento que significa poseer “…capacidad de emoción inteligente, deseos de comprender al otro y de acercarse a un lenguaje distinto al de nuestras tiranías cotidianas (…) los lectores les fallan a los escritores cuando sólo buscan en éstos la confirmación de que el mundo es como lo ven ellos…” Lo que se está proponiendo aquí no es, por tanto, un simple cambio estilístico o una renovación de la novela sino que se propone una nueva concepción del lector, que reajuste la relación entre el público y el autor, situándolos en un mismo nivel de exigencia.

2 comentarios:

roleaniz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
roleaniz dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. La metafora es clara:
unos, a un lado del puente "editando" por "cuatro perras" y otros; en la orilla de enfrente, blogeando como pseudo-artistas para lograr favores..

Yo me quedo con tipos como Gutenberg y sus imprentas y ¿tú?