domingo, 30 de mayo de 2010

Cara a cara

Hoy, Francis Bacon me ha mirado desde la pared. Le he sostenido la mirada, durante un rato. Me ha mostrado su horror. Y no he sabido qué decir.

Luego, he bajado a la calle. He visto que hacía sol. Que unas personas hablaban con otras y que todas, después de haber contemplado el desgarro de Bacon, seguían enteras. Y he pensado que a Bacon, a pesar de todo, también le llegaron los rayos del sol.

3 comentarios:

Raquel dijo...

¡Pero sigues viva y escribiendo! ¡¡¡Qué emoción!!!

A ver si me paso más a partir de ahora.

Un abrazo!

matias dijo...

muy lindo!!! muy lindos!!! los rayos del sol y el sosten de los ojos.

conversaciones convictas!!!!

matias dijo...

“La realidad no es el más agradable de los ambientes. Pero estamos en ella como en una obra de ingeniería, una buena obra, algo que merece la atención de un ingeniero; y la realidad no puede tolerar las obsesiones. Algo tiene que ceder. Si es la realidad, la obra de ingeniería queda sin aplicación. Es decir, no puede aplicarse a nada, se aplica mal. Deseche la obsesión, comience a funcionar según su diseño.”