sábado, 17 de abril de 2010

20 minutos

"Los anuncios duran veinte minutos", solía repetirme mi madre cada vez que la publicidad interrumpía la programación. Al principio pensé que eran manías de madre, que tenía una especia de obsesión con el aprovechamiento del tiempo. Luego, me puse a calcular y me di cuenta de que podía invertir esos ratos en cosas más útiles: hacer un crucigrama, recoger la habitación, preparar la cena, ir al baño o tender la ropa.

Pero acabo de descubrir Big Bang Theory y creo que seguiré pegada al televisor esos veinte minutos de publicidad. Lo siento, mami.


2 comentarios:

elmandi dijo...

Gran serie, claramente creada para que los frikis nos riamos de nosotros mismos (un poco mas)

eL BUSCADOR dijo...

bazzzinga!!!!
carpe diem