viernes, 12 de marzo de 2010

El cine según Hitchcock

Es el título de un libro o, más bien, unas clases particulares encuadernadas. Me gusta leerlo con tiempo y calma, coger algún apunte y analizar las técnicas que explica Hitchcock en las películas que me gustan.

Como, por ejemplo, Misery (1990, Rob Reiner), basada en la novela homónima de Stephen King. Un escritor, Paul Sheldon, que ha alcanzado el éxito, gracias al personaje de Misery- protagonista de todas sus novelas-, tiene un accidente en la nieve. Una amable enfermera, su "fan número uno", le cuida en su casa. Sin embargo, todo empieza a cambiar cuando Ann, la enfermera interpretada magníficamente por Kathy Bates, descubre que Paul ha decidido asesinar a su adorado personaje, Misery.

Se logra una tensión que me recuerda a la archiconocida explicación de Hitchcock sobre qué es el suspense y su diferencia con la sorpresa: en el primero, el espectador sabe lo que va a pasar y, por eso, está en tensión; en la segunda, nadie sabe qué va a suceder, nadie está sufriendo por los personajes de la pantalla. (Lo explica él mismo)

Lograr el suspense es cuestión de detalles. Si uno se fija en estos dos fragmentos de la película de Reiner, puede darse cuenta de que, al final, toda la tensión está condensada en eso, en los detalles: un pingüino, una horquilla, el coche que arranca... Pura estrategia.


No hay comentarios: