domingo, 6 de julio de 2008

¡viva San Fermín!

He visto el chupinazo desde un balcón de honor. En primera línea de calle, con una masa de gente gritona, pegajosa y borracha bajo mis pies. La sensación de poder es indescriptible, pobrecitos, todos asfixiados por la ola de gente que abarrotaba las calles y yo, como el en circo romano, observándolos desde mi ventana saboreando una copita de cava... ¡Qué entrañables fiestas las de San Fermín!
Lo chungo viene cuando una baja a la dura realidad. Las zapatillas se quedan pegadas al suelo, las botellas de vino y el ketchup vuelan por los aires, los guiris pierden las chancletas y andan descalzos por la calle, para avanzar un paso tienes que clavar los codos en las costillas de -al menos- cinco personas, toda la ciudad desprende un olor indescriptible (no humano, desde luego)... Lo peor llega cuando se te acerca el típico hombre gordo, con barba de tres días, sudoroso, gruñendo cosas del tipo: "lo loro lo looooo, ¡viva San (lingotazo a la botella de cerveza que lleva en la mano izquierda) Fermín! oe, oe, oe..." La media de edad de estos especímenes, que nadie sabe de dónde salen pero que son imprescindibles en toda fiesta que se precie, ronda los 40-45, aunque el prototipo de borracho fiestero se caracteriza por permanecer anclado en los 15 años. Y el hombre en cuestión se empeña en que llevas la camiseta demasiado limpia, y aunque huyas de su lado o te refugies en una cafetería, inevitablemente acaba por ensuciarte. De vino, si es posible. Hay que fastidiarse.

Total, que el día del chupinazo, una empieza mirando a todos por encima del hombro y acaba mirándose a sí misma en el espejo sin apenas reconocerse. Y esto es sólo el primer día. Que Dios nos asista.

3 comentarios:

Gabriel Syme dijo...

muy bueno... ánimo y a por ellos, oe

Álvaro dijo...

Alcohol, alcohol, alcoholalcoholalcohol hemos venido a emborracharnos, el resultado nos da igual!!!
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Digoooo, que no me entere yo de que vas a unas fiestas mundanas como esas.

Por cierto, me ha invitado un colega para ir un día... y me lo estoy pensando.

Pasadlo muy bien.

mina dijo...

si vienes, ante todo, no te pongas alpargatas (también conocidas como Palahuer): pies sucios, ampollas, pisotones, alto riesgo de pérdida y frío en el pinrel. Mucho mejor unas deportivas. Lo digo por experiencia.