lunes, 12 de mayo de 2008

Ring, ring

Cuestión de un cuarto de hora. He ido a la tienda, he puesto mis datos en una hojita, he ido a la Caja a preguntar un par de cosas, he vuelto, he firmado y al cabo de un rato, el móvil estaba en mi bolsillo. Es blanco, con dos franjas rojas, tiene cascos, cámara de vídeo, cámara de fotos y venga de botoncitos que no sé para qué sirven (supongo que son los números, pero ahora vienen tan sofisticados que vaya usted a saber). El caso es que mola. Ahora sólo falta que alguien me llame... (me parece que la indirecta es suficientemente clara, quien tenga oídos, que oiga)

4 comentarios:

Gabriel Syme dijo...

¿Por qué no pones una foto del cacharro?

mina dijo...

porque no tengo cámara de fotos. Y el móvil, aunque es una pasada, no puede hacerse fotografías a sí mismo (de momento)...

Álvaro Pereda dijo...

has oído hablar de los espejos? :P

Gabriel Syme dijo...

necesito tu correo de gmail...