viernes, 25 de enero de 2008

sudando amor

Últimamente se han puesto muy de moda los programas de castings y "reality shows"; no entiendo porqué. Nunca he podido comprender qué tipo de motivos lleva a una persona hecha y derecha a encerrarse en una casa con gente desconocida, matarse a trabajar, aceptar todas las críticas de un público inepto, ser juzgado por un tribunal cuyos únicos conocimientos de música se basen en el "Mambrú se fue a la guerra" tocado con la flauta dulce del cole y, sobre todo, saber que su tan sudada fama (si es que la alcanza) será efímera.
Lo peor de todo, sin duda alguna, es ese tono asquerosamente dulzón, empalagoso y, en resumidas cuentas, estúpido que les dan a este tipo de programas. Todos lloran emocionados, todos discuten y se reconcilian, todos se abrazan y besan, y sueltan frases que parecen sacadas del culebrón de las cuatro. Aquí apunto las declaraciones que han inspirado estas líneas. Pertenecen a un concursante de esa nueva bazofia de Cuatro llamada "Fama". Atención a la elaborada retórica y la consistencia de sus ideas: "Tenemos mucho amor dentro, tenemos mucho amor que repartir y vamos a repartirlo bailando". Aplauso general. Ellas enjuagan sus lágrimas. Ellos le dan palmaditas en la espalda. La presentadora sonríe cautivadoramente a la cámara. Suspira. Y yo, tirada en el sofá, mientras me pregunto qué carajo significa esa memez, empiezo a vomitar.

1 comentario:

Tita dijo...

¿empiezo a vomitar?
Tíaaaaa...