viernes, 18 de enero de 2008

¡qué tiempos aquellos!

Acabo de hacer mi primer examen final de la carrera (suena fatal) y no puedo evitar acordarme de aquella época en que sólo tenía controles de cuatro temas de dos folios por una cara... Es verdad que cada etapa tiene su cosa, pero lo cierto es que se echa de menos.
Me acuerdo ahora especialmente de Arangoya, donde estudié mis dos años de Bachillerato. No me quiero poner nostálgica ni tratar de resumir 18 meses en un huequecito como este, pero sería injusto si no hiciera ni tan siquiera una mención a ese colegio donde he aprendido tanto.
Tiendo a relacionar lugares y momentos con música, libros, olores... Si tuviera que sintetizar en una frase lo que aprendí en Arangoya, sería esta:"lo que es, es; lo que no es, no es". Parece obvio, pero, como oí decir una vez, la inteligencia comienza un segundo después de citar lo obvio.

1 comentario:

Gabriel Syme dijo...

Mucho ánimo con los exámenes. Cuentas con todo el apoyo de Haec Nova Nobis.