miércoles, 14 de noviembre de 2007

sola en casa (I)

Y es que, por mucho que digan, irse de la casa paterna tiene muchas desventajas. No sólo por la comida de madre, que fíjate que yo me empeño y hasta las empanadillas congeladas del Caprabo me saben distinto; ni por los domingos de fútbol que huelen a puro y saben a tortilla de patata... No sólo por eso, no. El otro día eché de menos la habilidad y el cariño de las manos de una madre que sabe coser.
Sobre las ocho de la madrugada, aproximadamente, cuando ya estaba dispuesta a salir, veo que uno de los lazos de mi zapato (sí, llevo zapatos con lazo, ¿algún problema?) estaba descosido... ¿qué hacer? era demasiado pronto para llamar a mi hermana, el resto de mis compañeras descansaban tranquilamente en brazos de Morfeo, y la situación requería rapidez, eficacia y sangre fría.
Tras valorar las posibilidades, nerviosa, como una fiera a punto de saltar sobre su presa, me dirigí al armario. Me temblaban las piernas (tenía que ir al baño urgentemente). Abrí el cajón de mi mesilla y ahí estaban, impasibles, mirándome desafiantes: el dedal, la bobina y unas afiladas tijeras metálicas. Me remangué el jersey, hice crujir mis muñecas y, en un intento de infundirme fuerzas a mí misma, susurré con voz entrecortada: "Allá vamos".
La lucha fue de lo más encarnizada, recibí algún que otro pinchazo descuidado, yo clavaba la aguja con decisión, aunque ella, desobediente, se rebelaba sin compasión. Finalmente, con la frente sudada y los labios secos, el lazo quedó perfectamente anundado en mi zapato. Un pequeño paso para la humanidad, pero un gran paso para los torpes. Quizá algún día consiga hacer una tortilla francesa. Aún hay esperanza.

2 comentarios:

jesus dijo...

bueno a mi tambien me cuesta mazo atarme los zapatos, y lo que hago es en vez de lazada, nudo marinero, esto es lazada sobre lazada o mejor dicho, quesque no meexplico bien, hago un nudo como los de toda la vida y nunca se me desatan, (bueno alguna vez cuando puedo).

Por otra parte animo que cuando se te rompa el tacon o pises una boñiga es peor

Merak dijo...

Mucho ánimo: sé que puedes llegar lejos; ya has empezado, en otros dieciocho años conseguirás coser un botón...